jueves, 10 de febrero de 2011

         




                                                                
                                                                                                               
Bajo la fronda del bosque
acaso yace el refugio
orientado al infinito
el ungüento en forma de hojas
para los que estáis cansados. 
La morada del Hijo
del Hombre
la libertad
amalgamada
en la cruz
a los pies
de su fruto legendario.
Sucumbirá mi alma
ante la majestad
de su sombra
o acaso es sólo
la ilusión de lo bello
bajo el solsticio de verano
lo que se expande
ante mis ojos.



(Reimaginar la imaginación)



Es posible amigas y amigos, mirar maravillados, mirar con extraordinario asombro o contemplar deslumbrados lo presente y el porvenir Será posible hallar en esta existencia los elementos para alcanzar un estado de gozo más perdurable?¿Es acaso el Aphoran, y su antiguo significado una idea inalcanzable?. 


Un mundo sin imágenes, sería tal vez, casi insoportable para la gran mayoría de la ciudadanía. Las imágenes en un mundo estresado, nos dan una vía de escape, nos entretienen. De alguna forma somos una sociedad cautiva de este portentoso fenómeno. Pero hay factores que de algún modo u otro están ocultos del imaginario colectivo. El caso es que difícilmente existe una preocupación seria en la sociedad, con respecto al lado oscuro del mundo de las imágenes y, como consecuencia la sociedad atribuye al conjunto de las imágenes un valor inofensivo. Lo cierto es que ignoramos que las imágenes materiales forman a través del tiempo, un mapa mental que influye en nuestra vida de forma positiva y en otras, distorsionando nuestro mundo y produciendo un daño a veces irreparable. Sin duda las imágenes técnicas o materiales (Fotografía, cine, televisión) son responsables de crear un ámbito que en buena medida trastoca la realidad y configura en lo visual, un mundo falso e irreal. En este contexto la imaginación juega un rol fundamental y en ella las imágenes tienen una activa participación.


¿Cuántos de nosotros reconocemos nuestras habilidades imaginativas y su potencial para estructurar nuestro mundo interior en relación con las imágenes materiales o técnicas? En una sociedad dominada por la imagen, no se puede esperar vivir libres de su natural influencia. Entonces como comprender que como ciudadanos no tenemos las herramientas que nos habiliten y nos guíen para abordar satisfactoriamente este desafío.


La observación de la condición humana desde una perspectiva visual, me sugiere la idea de que sería muy útil, crear un modelo capaz de reunir una serie de elementos que organicen y actúen como marco de referencia desde donde operar la percepción del mundo circundante y consecuentemente sus imágenes; enlazando el fenómeno de la visión en todos sus aspectos y potenciando su conjunto en función de una acción humana solidaria en todos los ámbitos. Un modelo que logre dirigir nuestra atención a cuestiones ignoradas u olvidadas. Procurando despertar el deseo de actuar con una mayor consciencia en los procesos de observación y construcción de las imágenes. Acercar ésta, hacía una fuente matricial espiritual en la cual sea posible reimaginar eficazmente nuestra imaginación, entendiendo este proceso como deseable para el desarrollo y crecimiento de la sociedad. Esto es, levantar un modelo bajo una perspectiva integradora del fenómeno de la visión, que señalé el papel decisivo de las imágenes en el crecimiento y desarrollo humano en el mundo contemporáneo, indicando el factor espiritual como una opción de carácter individual siempre necesario.


La literatura como el arte, no ha olvidado la existencia de un constante conflicto al interior del alma humano; el cual se manifiesta también en el mundo de las imágenes materiales, tanto en lo que ellas relatan o como herramienta al servicio de mentes malignas. Lo cual nos sugiere la necesidad de establecer alguno de los niveles sobre los que es necesario actuar en relación con el fenómeno de la visión e indicar los peligros que subyacen en el uso puramente intuitivo de este fenómeno. ¿Qué marco matricial de generación determinan los efectos saludables o por el contrario aquellos que suscitan la enfermedad, atendiendo que en la imagen reside un poder de salud y enfermedad? ¿Es valedero sistematizar una imagen centrada en el amor como principio de corrección en la vida y el arte? Si fuera este el caso, entonces un modelo, podrá actuar como una herramienta facilitadora, tal vez como un complemento para alcanzar ciertas metas, una estructuración positiva de las imágenes en todos sus modos de presentación a partir del fenómeno de la visión, considerando que en nuestro mundo actual, existe una fuerte presión de parte de los medios de comunicación a través de un torrente constante de imágenes, que nuestra mente por si sola no pude controlar y gobernar. No podemos olvidar que en nuestro cerebro reside el más importante de todo los soportes de imagen, allí se configuran las habilidades imaginativas, las cuales tienen su origen en la percepción visual y dependerá de cada uno de nosotros su calidad potencial.


En este proceso habrá que tener en cuenta ciertas categorías. Así atendiendo siempre a la búsqueda de la realidad efectiva, es tal vez necesario en un primer nivel, establecer como todos los seres humanos tienen la presencia de dos fuentes matriciales muy distintas una de la otra en su ser, que luchan en forma constante en nuestro interior; ambas se adhieren a distintas formas y combinaciones de fenómenos, que pueden provocar la degradación del individuo, o fomentar el bienestar físico, psíquico, y espiritual. En este contexto, un modelo en el ámbito de la imagen, sería sólo un elemento de apoyo, dando espacios para el fortalecimiento de la voluntad, de todo aquel que decide adentrarse en un ejercicio consciente de los procesos de configuración de la imagen en todas sus formas. (En términos generales el propósito sería el de fortalecer y ayudarnos en nuestra intención de mirar de una forma espiritual la vida) Desarrollar contenidos y una forma de experimentar emociones que alimenten sanamente nuestra mente, desechando en ese contexto toda producción de imágenes que sean una agresión a la integridad mental del ser humano. En un segundo nivel tal vez se podrían citar los fenómenos que regulan nuestra existencia, y determinan nuestra realidad. El percatarnos de su naturaleza y la influencia de ellos en nuestras vidas en función del ámbito matricial elegido, seguramente organizara claramente nuestra perspectiva desde donde operar nuestro sistema visual, que en su adecuada combinación seguramente aumentará la fuente de nuestra felicidad. En un tercer nivel la unión del fenómeno de la visión representada en la dicotomía extrovisión e introvisión, cuyos elementos esenciales la percepción y las imágenes coexisten simultáneamente al interior del fenómeno. Este camino nos exigirá seguramente saber diferenciar cada tipo de imagen, en un ejercicio que sin duda nos facilitara que podamos actuar de forma eficaz en la correcta utilización de nuestras habilidades imaginativas.


Las imágenes materiales, las construimos y las ponemos a circular sin mayores reparos, en una época en que hemos sido indudablemente desbordados por la vorágine de imágenes que provocan las nuevas tecnologías, y pareciera que esta proliferación nos inhibe de tener un mayor sentido crítico. Ya en un cuarto nivel la facultad del lenguaje y el de crear imágenes tienen un significativo valor; la vasta información que nos entrega el mundo circundante se hacen inteligibles mediante la conjugación de los aspectos imaginativos y lingüísticos. La facultad del lenguaje nos permite salir al encuentro del mundo visual, y en este proceso de distinguir lingüísticamente nuestras percepciones, en coordinación con nuestras imágenes mentales, nos permiten internarnos y vivir en el fenómeno de la visión de forma que se constituye en el instrumento por excelencia, que nos descubre el mundo y lo hace inteligible a nuestra conciencia. Por ello, un posible modelo, tendría que moverse en un ámbito de complejas interacciones de sistemas, en donde encontraremos una amplia y compleja extensión, como algunas zonas que parecerán difusas, áreas misteriosas que esconden en su superficie los canales que nos permiten acceder a realidades ocultas; asequibles sólo por medio de la intuición y la fe.


Un modelo, tal vez podría hacer converger todas las potencialidades, actuando de acuerdo a las necesidades operativas que el individuo debe enfrentar, ya sea en relación con su mundo interno, o en concomitancia con su medio ambiente, interviniendo activamente en el devenir del desarrollo del individuo (Parece ser que sobre la base de lo visual como plano principal de contacto con la realidad, se articulan gran parte de nuestras facultades) Esto significa desarrollar las múltiples habilidades que posee todo ser humano, sin olvidar que algunos individuos se relacionan con el mundo a partir de modos alternativos de representación.


La vida carente de estímulos visuales por la ausencia de la visión óptica, de ninguna forma invalida el significado sustancial de un modelo, pues el fenómeno de la visión como representación se alimenta de múltiples factores. La información sensible que nos provee nuestros diversos sentidos, hallará un plano primordial de contacto con nuestro mundo circundante. Es posible establecer el campo imaginativo en función de una matriz espiritual que active nuestra estructura psicobiólogica de un modo tal, que toda “visión” configurada a través de modos alternativos de representación fluya a través del fenómeno del amor, como único principio corrector y fundamental en la producción tangible de imágenes. Este reducido conjunto de operaciones, parecen ser esenciales para facilitar el propósito de reimaginar nuestra fuente imaginativa, de forma eficaz, vislumbrando una vivencia, que sólo podremos alcanzar a través de una decisión personal, aplicando en nuestras vidas ciertos patrones que como seres inteligentes requerimos urgentemente. No olvidemos que los seres inferiores como los animales poseen patrones establecidos, el ser humano esta llamado a descubrir la verdadera naturaleza de los fenómenos, y aplicarlos de acuerdo a un sustrato de carácter ético en las distintas intervenciones que éste realiza en su vida.


Mi trabajo en torno a la imagen por muchos años, me sugiere esta necesidad de orientar adecuadamente la producción de imágenes materiales asumiendo la transversalidad de este fenómeno. La configuración de un modelo, como herramienta de trabajo, presupone atender a esta realidad multifacetica, y la incorporación de conocimientos de diversas fuentes. Elaborar un modelo de trabajo en relación a la imagen, sugiere la necesidad de un conocimiento integral en la realización o fabricación de imágenes en el contexto del mundo actual, acotando el objeto material a variables guiadas por el bien común, atendiendo a la información científica que acredita los distintos efectos de las imágenes en la mente humana. Identificar y manejar un amplio espectro de fenómenos presentes en la configuración de las imágenes técnicas, con la finalidad de utilizar con un sentido integral el fenómeno de la visión desde las habilidades imaginativas y su proyección en la construcción de las imágenes materiales.


El estudio de los fenómenos vinculados a la visión, y la integración de todos ellos, me parece un desafío urgente frente a la realidad del mundo actual. Es necesario persuadir a la sociedad de tomar resguardos ante la influencia negativas de muchas imágenes, que no cumplen con los requisitos de un producto saludable para la psique humana.  


                                                   © Agustín Benelli



                                                                           








Machu-Picchu-2001


En busca del Aphoran perdido, el inicio de un viaje donde el espíritu es la materia esencial; la cual no puede sostenerse en la nada. 

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Espinar

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Sacsayhuaman

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El Cuzco

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Machu-Picchu

                              





Hay palabras 
que no entran a las palabras 
como el grillo 
al canto de los pájaros.

Es que volvemos a la misma sangre y no podemos con ella lavar 
la angustia de hueso y sentido.

Quizás olvidamos 
la perspectiva eclesial 
la devota conclusión 
de las campanas 
en el extenso oído de la oruga.

Aquel valle enamorado 
de codornices 
apacentando árboles y corderos 
a la sombra del Altísimo.

                                                                                                                                       

jueves, 16 de diciembre de 2010